martes, 21 de septiembre de 2010

FUERA DE LA LEY TODO



Mutatis mutandi, el Peronismo de Perón puede devenir Menemismo, Kirchnerismo, Moyanismo o cualquier ismo futuro, a condición de poner patas arriba todos los postulados de su doctrina. Tanto han tergiversado su dogma, que pueden coexistir la corrupción junto al discurso humanista, el stalinismo apareado a la imbecilidad de muchos y el desprecio por las instituciones junto a un discurso demagógico, teñido de izquierda y forrado de derecha.
El apotegma del general: "Dentro de la ley todo, fuera de la ley nada", es hoy tan solo un recuerdo de viejas utopías.
En la Argentina 2010, la máxima para todo terreno es Fuera de la ley todo.
Así, en estos tiempos que corren, una madre de plaza de mayo, de cuyo nombre no quiero acordarme, esparce su grosera diatriba de ácido pícrico contra uno de los poderes de la república, en la cual hasta los fallos de la corte suprema son ignorados.
En esa inteligencia, cualquier cacatúa corta una ruta o una avenida, un conjunto de cacatúas cortan un puente internacional, y un grupúsculo de cacatúas adolescentes toman escuelas, impiden el dictado de clases y se erigen en fuerza pública de control de gestión.
Advertimos que los familiares de los asesinos terroristas (que junto a los otros terroristas de estado, en décadas pasadas atraparon a la sociedad en su pinza macabra) cobran cuantiosos subsidios, en tanto que las humildes familias de los soldados conscriptos, víctimas de aquellos sicarios, perciben mendrugos.
Tampoco quedan excluidos de esta particular forma de interpretar las leyes de una República, los jueces que excarcelan a delincuentes de toda laya, incluyendo a curas pervertidos, condenados y con sentencia firme por sus delitos sexuales.
¿Que decir de aquellos que son reclamados por la justicia de un país hermano, acusados de crímenes terroristas en plena democracia, y que nuestro poder ejecutivo nacional, respondiendo a intereses inconfesables, olvidando la ley, los protege negando su extradición para ser juzgados?
El país esta gravemente enfermo y se acercan tiempos de definición.
O los argentinos optamos por vivir en orden, dentro de la ley y del progreso que su respeto conlleva, o elegimos padecer el atraso al cual nos condena esta suerte de Viva la Pepa, que es la política central del neoconservadurismo, disfrazado de progresismo .

No hay comentarios: