Espacios donde lo imaginario y lo real se entremezclan, que otra cosa no es, ese raro fenómeno humano que denominamos Arte. © Todas las obras de Eduardo Protto publicadas en esta web están registradas. Su uso indebido será sancionado.
jueves, 3 de marzo de 2011
Politiquería y Teatralidad
El diccionario de la Real Academia Española define la Inteligencia como la capacidad de entender o comprender e Intelecto como entendimiento, potencia cognoscitiva racional del alma humana. Es decir lo que está en calidad de posible y no de acto.
En estos días que corren asistimos a la paradoja de intelectos sin inteligencia y podría resultar tema de análisis si no existiera la presunción de que es una mise en scène tendiente a simular, actuar o representar, por parte del poder ejecutivo, una mesura, una cordura y un equilibrio demagógico-electoral que se contrapone a todo lo actuado a lo largo y ancho de su gobierno.
En efecto, la inquisitoria reacción de un puñado de asalariados de la claque, que autoproclaman su condición de intelectuales, incluido el director de la Biblioteca Nacional, a raíz de la invitación que le cursaran los responsables de la Feria del libro al escritor Vargas Llosa, puso en evidencia un anacrónico fervor de Dominicos, dispuestos a quemar en una hoguera al escritor peruano, a quien acusaron de Premio Nobel hereje por estar al servicio de la derecha.
Inmediatamente, cual Sarah Bernhardt del subdesarrollo, apareció en el proscenio la Sra. Presidente, en el personaje de Maestra Ciruela, y retando a los guarangos, les indicó que hay que ser amables con todos. A no dudarlo asistimos a una pobre teatralidad dirigida a los ingenuos de siempre, que olvidando el pasado verían un presente de Cristinismo última moda, pleno de filosofía democrática. ¿Será eso posible?
En idéntica variante se inscribe el severo llamado de atención a una diputada de cuyo nombre es mejor no acordarse, quien en su exaltada obsecuencia proponía una Cristina Eterna. A tamaño dislate se opondrían, creemos, las leyes de la naturaleza y de la Constitución Nacional.
Eternidad, izquierdas, derechas son los temas que proponen los metabolitos intelectuales del montonerismo setentista.
No estaría demás concluir recordando a quien fuera un verdadero intelectual, y así refutar a estos vernáculos pensadores de pacotilla.
Decía José Ortega y Gasset "Ser de izquierdas, como ser de derechas, es una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil; ambas, en efecto, son formas de hemiplejia moral".
