lunes, 8 de septiembre de 2008

MEMORIAS de Giacomo Casanova


HISTORIA DE MI VIDA
Giacomo Casanova
1725-1798

Reiréis cuando veáis que no he tenido escrúpulos para engañar a los alocados, los granujas y los tontos cuando me era preciso. Por lo que toca a las mujeres, se trata de engaños recíprocos que no entran en la cuenta, porque cuando el amor se mete por medio, es cosa común que los unos engañen a los otros.
G. C.



Hijo de un matrimonio de actores, Giacomo Casanova nació en Venecia en 1725. Se inició como seminarista, estudio teología, filosofía y leyes en Padova. Dejó los hábitos y fue secretario de embajadores y cardenales. Atravesó incansablemente la Europa del siglo XVIII, en una insaciable búsqueda de aventuras y empleos que le procurasen dinero. Fue Francmasón, cabalista, espía, mago, soldado, músico y libretista de óperas. Ganó fortunas y las dilapidó. Acosado por la Inquisición, estuvo prisionero en la Veneciana cárcel de Los Plomos, de donde escapó de modo espectacular. Padeció a lo largo de su existencia otros encarcelamientos menores por deudas y hechicerías.
Su fama de libertino y aventurero inescrupuloso lo precedía en sus continuos viajes. Frecuentó la corte del rey de Francia y cultivó la amistad de seres prominentes como Mozart, Voltaire, el príncipe de Ligne, Catalina de Rusia, el rey de Polonia, los reyes de Prusia y el Papa Clemente XIII, quien lo hizo caballero de la Orden del Espíritu Santo.
Jugador empedernido, y amante fervoroso, fueron estas dos facetas la que han opacado al espíritu brillante que él encarnaba. En efecto, Casanova nos ofrece en sus obras y principalmente en la Historia de mi vida, una colorida pintura de la sociedad del siglo de las luces. El ambiente europeo de la aristocracia y la alta burguesía que el visitaba. Esa época del denominado Ancien Règime, que precedió a la revolución francesa, es relatado por Casanova con minuciosa exactitud.
Hacia 1790, cercado por la pobreza, achacado por la vejez, Giacomo recala en Checoslovaquia. En la ciudad de Dux deviene bibliotecario del conde Josef Karl Waldstein, masón y aficionado a la magia como él, lo acoge en su castillo. No fueron esos años felices para Casanova, quien probablemente afectado por una depresión, se aboca en 1792 a escribir sus memorias.
Fue esa sin duda, una decisión afortunada. Encontró en esta última tarea, sosiego para sus males y un sitio imperecedero entre los grandes literatos de lengua francesa, ya que escribió en ese idioma para asegurar la difusión de su obra. Los manuscritos tuvieron un destino agitado, como la vida de su autor. Sufrieron mutilaciones diversas hasta que los originales fueron rescatados y, salvo algunos capítulos perdidos, nos ofrecen, en las ediciones actuales, la autenticidad de la pluma de Casanova.
Estas memorias son en suma, además del relato pormenorizado de viajes y aventuras galantes, la biografía de un gran hombre de mundo, enamorado de la vida. . Dos siglos más tarde, el lector es sorprendido por la modernidad de aquel hombre, curioso del mundo que lo circundaba, atento a sus mudanzas, nostálgico de una nobleza que a la que vanamente aspiraba. En ese sentido, hacia el último tramo de su vida acostumbraba hacerse llamar Chevalier de Seingalt.
Las mejores ediciones disponibles de las Memorias son:
Histoire de ma vie. Edition intégrale. 12 vols. in 6. Wiesbaden and Paris: F.
Histoire de ma vie; suivi de textes inédits. Preface, Francis Lacassin. 3 vols. Paris: Laffont, 1993.
The History of My Life. 12 vols. in 6. Trans. Willard R. Trask. Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1997.
Storia della mia vita. Ed. Piero Chiara and Federico Roncoroni. 3 vols. Milan: Mondadori, 1983-89.